La triste historia del Reino que volvió a la oscuridad

Hace muchos, muchos… bueno, no tantos años, existió un pequeño Reino sumido en la oscuridad, gobernado con mano férrea por un tirano bajito, la casta militar y el apoyo incondicional del Clero. Su pueblo subsistía a base de trabajo duro, pocas esperanzas, cubos de lágrimas y mucho miedo.

Imagen

Pero el tiempo pasó, y ese sátrapa se puso a bien con su Dios, murió en la cama y ascendió a los cielos. No sin antes haber nombrado a su heredero.

Resultó que el joven no quería mancharse las manos con sangre en una lucha de poderes, y decidió pasarle el testigo y la responsabilidad a la Masa Adormecida que estaba despertando. Y esta lo aceptó gustosamente.

Hubo perdón incondicional a quienes habían medrado gracias al miedo a fin de asegurarse un futuro de esperanza. Aun así, en una ocasión, estuvieron a punto de ceder a los que no habían asumido que las cosas estaban cambiando, porque estaban muy contentos con el anterior estado de las cosas. Pero fue nada más que un susto.

Al mismo tiempo que la luz y la esperanza ganaban terreno en ese Reino oscuro, el Pueblo elegía a quien regiría su destino. Durante un tiempo al menos. Los hubo malos, menos malos, atroces, mentirosos y lunáticos, pero el camino que se recorría era siempre el mismo: hacia adelante.

Poco a poco, jornada tras jornada, esfuerzo tras esfuerzo, entre todos fueron iluminando el Reino. Aunque quedaban rincones tenebrosos, estaban aislados y controlados. Siempre había comida en las mesas. Siempre ardía un fuego en el hogar. Siempre salían seguros a la calle.

A algunos les fue mejor que a otros. Los más consiguieron construir su propio hogar a base de sacrificios y trabajo constante, los menos se encontraron con ello heredado de los que fueron perdonados. Pero se vivía con la esperanza de un futuro aún mejor.

Pero un día, los tiempos de oscuridad cayeron en el olvido, y pasaron de ser un triste recuerdo a ser un ligero cosquilleo en la memoria.

Como la Masa no estaba del todo satisfecha con la labor de su último representante, y a fin de castigarle, eligieron a su enemigo. Este era un señor gris. Lo gris es parecido a lo oscuro, pero no es igual. Al menos eso pensaban. Y le otorgaron todo el poder.

Imagen

El Señor Gris se encontró de pronto con que debía decidir por todo un Reino, y no estaba preparado para ello. Cada decisión que tomaba, cada firma que estampaba, cada caso que juzgaba estaba dominado por la excusa y la acusación al otro.

Eran tiempos de malas cosechas, y como los Reinos vecinos también sufrían una época de carestía, encontró la excusa perfecta para disculpar sus acciones. De hecho, otorgó la mayor parte de sus poderes a la reina del lejano país de los Altos Rubios, a la que sólo le interesaba tener un castillo más grande y más lujoso.

El Señor Gris se rodeó de una cohorte de consejeros que procedían de las familias amnistiadas de los Tiempos Oscuros. Muchos de ellos aún albergaban odio y rencor hacia el Pueblo que les había despojado de sus privilegios. Como jamás formaron parte de los trabajadores, nunca entendieron sus necesidades.

Y empezaron a apagar luces.

Retiraron leña de las leñeras y la subieron de precio.

Subieron los impuestos de los más pobres y desviaron la mirada con los más acaudalados.

Impusieron normas que volvían a instaurar el miedo entre la gente. Porque el miedo es poder, y un Pueblo asustado es más fácil de controlar (lo aprendieron de sus mayores)

Permitieron que los más débiles quedasen al amparo de la nada, pues nada les dejaron salvo un último resquicio de dignidad.

Dijeron que al que osase protestar en público sería multado con 10 veces su hacienda.

Volvieron a enclaustrar a los mayores, las mujeres y los niños con la excusa de que así estarían más seguros.

Y mientras tanto, el Señor Gris dormitaba, la casta militar se aburría, el Clero aplaudía y la Reina Rubia se frotaba las manos.

Y el Pueblo lloraba en sus casas, aterido de frío, casi a oscuras, asustado e ignorante porque no existía ningún líder fuerte que aunase todos esos gritos en uno solo.

Así permanece ese Reino, que surgió de la Oscuridad y que un día fue símbolo de Luz y de esperanza.

A la espera de que llegue el Flautista.

O El Salvador.

O al menos, un Señor menos Gris.

Anuncios

Venganza

Llevo un tiempo sin hablar por aquí. No por falta de ganas o de temas que tratar, sino porque últimamente estoy algo harto.

Harto de que no se haga nada. De ser una vaca más que mira pasar el tren. De estar rodeado de ganado obediente y sumiso, abúlico hasta el hartazgo.

Pero el Tribunal Europeo de Derechos Humanos ha hablado. Ha emitido sentencia. Y las reacciones que estoy viendo, leyendo y oyendo me asquean hasta tal punto, que no me ha quedado más remedio que sentarme y escribir. Desde este cobarde foro en el que no se hace más que renegar y vomitar bilis.

Todo parte de lo que se dio en llamar “doctrina Parot“. Esto es un chanchullo legal que nace tras un recurso del etarra y asesino Henri Parot, juzgado y condenado al amparo del Código Penal preconstitucional de 1973.

La extremadamente politizada Asociación de Víctimas del Terrorismo, encabezada por su entonces presidente, el otrora peluquero Francisco José Alcaraz, puso el grito en el cielo, ya que, según el recurso presentado por Parot, éste podía beneficiarse (siempre según el CP del 73) de las reducciones de condena por trabajos o estudio de hasta 12 años. Llegó incluso a acusar al entonces Presidente del Gobierno de ser “El embajador de ETA” (cágate lorito).

Y claro, un asesino de mierda no puede salir a la calle, así pasen 100 años.

El problema es que vivimos en un Estado Social, Democrático y de Derecho (según la Constitución que nosotros mismos nos otorgamos en 1978). Esto significa, a grandes rasgos, que debemos ajustarnos a la Ley.

Y si la Ley dicta que se puede, pues se puede. Y punto. No hay vuelta de hoja.

O sí?

Pues en estas estábamos, cuando nuestro propio Tribunal Constitucional, por 6 votos contra 5, dijo que lo de la doctrina Parot guay. Que mola. Que les den por el culo a los etarras.

Según su propia definición, el Constitucional es un Órgano (vamos, varias personas) que ejerce la función de SUPREMO INTÉRPRETE de la Constitución, o en “Román Paladino“, que vela porque lo que decidimos los españoles se cumpla. Escrupulosamente.

El problema radica en la injerencia del mundo partidista (que no político, ojo) en el Sistema Judicial. De los 12 miembros que lo componen, sólo 2 están elegidos a propuesta de juristas de carrera. El resto (4, 4 y 2) son propuestos por Congreso, Senado y Gobierno, respectivamente. Así que, amiguitos, quien tiene mayoría en ambas Cámaras, amén de la Presidencia del Gobierno, impone su mayoría.

Así, desde el mismo momento en que se hizo pública la Sentencia del Constitucional en 2008, tanto Gobierno como Tribunal sabían que era agua de borrajas. Que en cuanto llegase el recurso a Estrasburgo se lo iban a tumbar.

Y así ha pasado.

No una, sino dos veces. La primera en 2012, pero el Gobierno de España recurrió. Lo de ahora es la respuesta definitiva a ese recurso. Y no ha variado un ápice con respecto a lo que dijo antes.

Veamos. Derechos Humanos. Esto implica contradicción con lo que representa un etarra, un asesino o un violador.

Pues no, porque aun condenados en firme, siguen teniendo todos los derechos que consagran nuestra Carta Magna y la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Bueno, casi todos, porque están privados de libertad.

Eso sale en la Constitución, que es un librito, no muy extenso, que debería saberse todo españolito de bien.

¡ESPERA! ¡Que eso se impartía en la adoctrinante asignatura “Educación para la Ciudadanía”!

Pues nada, a rezar el Evangelio y a seguir siendo ignorantes de nuestros derechos, deberes y leyes.

Quiero dejar claro que a mi me jode como al que más que seres repugnantes estén en la calle. Pero los hay por miles. Por cientos de miles.

Lo único que nos separa de dictaduras y totalitarismos es la Ley. Impartir justicia de forma escrupulosa es, en ocasiones, injusto, aunque no por ello ilegal.

Dictar leyes como venganza o represalia es propio de los regímenes anteriormente mencionados. Y yo no quiero eso para mi país, ni para las generaciones venideras.

Por algo hay que estudiar, distanciarse y consensuar mucho para promulgar una ley. Porque no puede ni debe hacerse en caliente.

Así que, amigos y amigas, por mucho que nos joda, se ha hecho justicia con la sentencia del TEDH.

Seguiremos revelando.

Legión

anonymous

“Somos Anónimos.

Somos Legión.

No olvidamos.

No perdonamos.

Espéranos…”

Este es su lema esencial. Toman como imagen la del personaje del cómic de Alan Moore, que a su vez está inspirado en la figura histórica de Guy Fawkes. Y no tanto por sus aspiraciones de instaurar el catolicismo en la Pérfida Albión (Cfr. Conspiración de la Pólvora) como por su fallido intento de atentar contra la base del poder democrático.

No me gustan. Pero me gustan.

Advierten en su nuevo anuncio, #OPSecretFiles2 que van a soltar la mierda directamente hacia el ventilador. Y que se vayan preparando en Moncloa, porque les va a salpicar a todos. Pues bien. Aquí tenéis los enlaces para descargar esa documentación probatoria.

http://pastebin.com/yvEnPUus

Buceando someramente, se desprende cierta información de carácter público de muchos representantes ciudadanos. También otra que no es de dominio público, y que es, cuanto menos, preocupante.

No me gustan.

Nadie los ha elegido. No tienen ningún tipo de autoridad representativa. Dicen defender un sistema democrático que no aceptan y que no cumplen. Utilizan métodos rayanos al fascismo, vulnerando leyes y asumiendo un poder que no poseen.

Pero me gustan.

Parecen ser los únicos que mueven ficha. No son nadie, luego son todos. Se saltan a la torera unas normas de dudosa legalidad y nula participación ciudadana. Utilizan métodos al alcance de todos (que hay que saber manejar) para mostrar a la luz pública las miserias de un Sistema caduco.

No me gustan.

Se les puede ir de las manos. Se les puede “subir”. Al no tener nombre, ni sede, ni cara no pueden asumir responsabilidades.

Pero me gustan.

Parecen ser de los pocos que ejercen su “derecho al pataleo” y a la protesta cívica. Han sabido adaptarse a los nuevos tiempos y utilizar la tecnología de acceso universal para luchar contra la injusticia.

En esencia no me gustan. Pero me gustan. Me van gustando. Cada día más. Y me da miedo.

Seguiremos rebelando.

Últimas palabras

mundo

Hola, descendiente.

No me conoces en persona, y yo a ti tampoco. Pero nos conoces a todos.

Te escribo estas últimas palabras porque pertenezco a esa generación marcada por la cobardía, y no tenía el suficiente valor como para decírtelo a la cara.

Creo que hablo en nombre de la mayor parte de mis iguales cuando te pido perdón. Lo sentimos. No fuimos capaces. No tenemos excusa.

Lamentamos la herencia envenenada que te hemos dejado. Nosotros llegamos a vivir lo que antiguamente se llamaba “Estado del Bienestar“. Ahora te parece utópico, pero teníamos una educación brillante, una sanidad ejemplar y gratuíta, cuidábamos de nuestros dependientes, asegurábamos la vejez de nuestros mayores, los desfavorecidos tenían qué comer. Sí, todas las historias que te han contado son ciertas. Vivíamos bien. Pero nosotros no tuvimos ningún mérito. Nos lo encontramos hecho. Fueron nuestros mayores quienes nos legaron ese maravilloso tesoro.

Pero no supimos defenderlo.

No sabíamos valorarlo, de la misma manera que un niño no alcanza a entender la grandeza de un día de lluvia. Lo dejamos escapar, indolentes.

No quiero excusarnos, pero lo cierto es que tuvimos todo al alcance de la mano, muy fácilmente. Como no sabíamos el esfuerzo que había costado alcanzar esas metas, la enorme cantidad de sangre derramada, de sudor en las frentes y de callos en las manos que habían supuesto el precio de esa vida, no reaccionamos a tiempo. Y así, en muy poco tiempo, paso a paso, ley a ley, se fue.

Bueno, no se fue, abrimos las puertas para que se escapara. Porque todo lo que es preciado por unos es deseado por otros.

Y este es el futuro que te dejamos. Este es tu presente. Sólo espero… deseo… NECESITO CREER que vosotros seréis una generación mejor. Ojalá tengáis la fuerza necesaria como para haceros oír y seáis capaces de devolveros lo que os pertenece por derecho. Para nosotros ya es tarde. Estamos viejos y cansados.

No lo olvides nunca, descendiente. Rebélate. Es esencial para poder seguir creciendo. Rebélate. Nunca des nada por sentado, nunca te conformes, nunca te rindas. Es la única manera de poder mirar a tus hijos a la cara y que estos vean orgullo reflejado en ella.

Sé constante y exigente.

Y por favor, no seas demasiado cruel con nosotros. No supimos hacerlo mejor.

¿O sí supimos?

Morena que trama algo

Un cajon desastre

Diario de Cospedal

Mi día a día: Maria Dolores y sus secretos

Beatriz S. Olandía

Esto es lo que pienso. Esto es lo que escribo

Pasaporte Charro

César Brito Glez.

Contra viento y marea

Just another WordPress.com weblog

ikusi eta ikasi

Humor Bárbaro en la red

Tela de araña

Just another WordPress.com site

Encuentro en Farpoint

Pensamientos, ideas, opinión

Teleadicta ¿y que?

Just another WordPress.com site

Literatura y Periodismo

Un poco de periodismo, un poco de literatura y un poco de fotografía

casi48millones

Somos tu altavoz

Webcidentes

En la cuerda floja... y SIN RED. Un cajón desastre de accidentes web: Desarrollo, JavaScript, PHP, CSS, CMS's, y muchos despropósitos más. Por Alextronic, cabezaBomba.

El blog de Pani

Sé que eres un hijo de puta. Lo sé, tranquilo

Twice upon a time...

from my hidden corner

Pilar Zúñiga

Ecléctica me llaman...

En el rincón de pensar

Un lugar donde dar rienda suelta a la imaginación

El Blog de Luis Roca

Cine y viajes desde Canarias. EL PAÍS, LA PROVINCIA, EL ASOMBRARIO/PÚBLICO. En el cine desde 1986.

isacastello

no vino aquí para hacer amigos

A %d blogueros les gusta esto: